Regrésale la belleza a tus pies con uno de estos dos tratamientos caseros.

Llegó el día de la celebración, deseas ponerte tus perfectas sandalias, pero… de pronto te acuerdas que tienes esos rigurosos hongos en las uñas de los pies que implican totalmente antiestéticos. Y es que los hongos de las uñas de los pies tienden a ser muy dificultosos de eliminar o solicitan tratamientos largos y que en muchas ocasiones no dan con el efecto esperado. Al comienzo puede mostrarse como una mancha blanca o amarillenta en la uña que con el pasar del tiempo puede inducir mucho dolor.

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Más allá de la sudor que asiste a que el hongo se delegue de la uña al mismo tiempo se asocian en juego otros agentes como por ejemplo elevaciones anormales de pH, un sistema inmune defectuoso, una incorrecta limpieza e inclusive sufrir de diabetes. Para eliminarlos, te planteamos dos tratamientos que puedes ejecutar en la comodidad de tu hogar.

TRATAMIENTO 1

Vinagre de Sidra de Manzana: Para que el hongo no puede sobrevivir y adueñarse de toda tu uña y de las del resto del pie, se aconseja sumergir los pies en vinagre de sidra de manzana como si fuera un baño. En un recipiente en donde tus pies quepan de manera cómoda coloca agua y vinagre a partes iguales hasta que tus pies queden cubiertos. Es fundamental que el vinagre sea orgánico para que no pierda sus propiedades curativas. Asimismo, deje sumergidos los pies durante media hora, pero no haga esto más de 3 veces al día.

Seque con papel de cocina o con telas desechables, para no propiciar la re-infección. En casos de que Ud. no pueda o no tenga tiempo de realizar estos baños, puede aplicar algunas gotas de vinagre sobre la uña infectada, cubriéndola por completo con el vinagre y dejando varias minutos entre 2 y 4 veces al día o incorporar este otro método a los baños.

TRATAMIENTO 2

Aceite de Orégano: El aceite de orégano cuenta con propiedades antisépticas, antibacterianas, antiparasitarias, antivirales, analgésicas y también antifúngicas; y es por esto que el aceite de orégano es ideal para tratar los hongos de las uñas. En un recipiente mezcle un par de gotas de aceite de orégano  con 1 cucharada de aceite de oliva. Aplique sobre la uña afectada y deje por media hora el pie al aire libre, sin cubrir. Luego, lave y seque con papel de cocina o con telas desechables, para no propiciar la re-infección. Puede repetir este tratamiento durante 3 semanas de 1 a 2 veces al día.

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